Bodega: Bodega Yanay
Varietal: Blend (90% Malbec, 10% Garnacha)
Región: Maimará, Quebrada de Humahuaca, Jujuy (2.360 msnm)
Crianza: 12 meses en una combinación de vasijas de hormigón, barricas francesas de varios usos, un pequeño porcentaje en vasijas de cerámica (Clayver) y acero inoxidable (con un 30% de maceración carbónica)
Alcohol: ~14.5%
Temperatura de servicio: 12-14°C
¿Qué podés esperar de este vino?
Reflejo fiel de la viticultura extrema y de una búsqueda de mínima intervención, este tinto de altura rompe los moldes tradicionales del norte con una frescura vibrante y gran expresividad. De un brillante y vivaz color rojo rubí, despliega en nariz una paleta aromática de fruta en alta definición donde mandan las cerezas y frutillas frescas, acompañadas por un atractivo perfil floral y sutiles notas herbales propias del terroir puneño. En boca es fluido, jugoso y de gran dinamismo; posee una acidez viva que aporta una energía inusual, taninos suaves y un paso ágil pero con profundidad que desemboca en un final largo y de pura fruta.
Maridaje recomendado:
Empanadas regionales (de humita o carne cortada a cuchillo);
Picadas con quesos suaves, fiambres nobles o tapeos informales; y
Tacos, pizzas o platos de la cocina asiática y cocina del norte argentino con notas especiadas.
$33.000,00
Bodega: Bodega Yanay
Varietal: Blend (90% Malbec, 10% Garnacha)
Región: Maimará, Quebrada de Humahuaca, Jujuy (2.360 msnm)
Crianza: 12 meses en una combinación de vasijas de hormigón, barricas francesas de varios usos, un pequeño porcentaje en vasijas de cerámica (Clayver) y acero inoxidable (con un 30% de maceración carbónica)
Alcohol: ~14.5%
Temperatura de servicio: 12-14°C
¿Qué podés esperar de este vino?
Reflejo fiel de la viticultura extrema y de una búsqueda de mínima intervención, este tinto de altura rompe los moldes tradicionales del norte con una frescura vibrante y gran expresividad. De un brillante y vivaz color rojo rubí, despliega en nariz una paleta aromática de fruta en alta definición donde mandan las cerezas y frutillas frescas, acompañadas por un atractivo perfil floral y sutiles notas herbales propias del terroir puneño. En boca es fluido, jugoso y de gran dinamismo; posee una acidez viva que aporta una energía inusual, taninos suaves y un paso ágil pero con profundidad que desemboca en un final largo y de pura fruta.
Maridaje recomendado:
Empanadas regionales (de humita o carne cortada a cuchillo);
Picadas con quesos suaves, fiambres nobles o tapeos informales; y
Tacos, pizzas o platos de la cocina asiática y cocina del norte argentino con notas especiadas.